A quien afirma que segundas partes nunca fueron buenas; no me cabe duda de que esas personas nunca vieron Evil Dead 2 (Terroríficamente muertos), El Padrino II, El Imperio Contrataca, The Human Centipede 2, Antes del Atardecer, Terminator 2, Spider-Man 2, El Señor de los Anillos: las Dos Torres… Y ya, que podría seguir todo el día.

Esta es mi segunda vez en el laboratorio (la primera fue en 2022, en la primera edición) y la segunda semana de formación. Esta semana tiene una particularidad que las otras dos no tienen; la primera es de documentación, por lo que el trato con tus compañeros, por desgracia, se reduce al encuentro y la despedida y, a excepción de tu compañero/a de isla y de tu tutor (gracias Sofía y Curro, por cubrir ese hueco), apenas coincides con el resto.

La tercera semana, el pitch y los encuentros con productoras se comen tus neuronas, pero no tus nervios, por lo que, al menos en mi caso, hasta que no hago el pitch, me es imposible relajarme.

En esta segunda semana, es cuando durante más tiempo coincides con compañeros/as; te das cuenta de que, a pesar de ser personas muy diferentes entre sí por carácter, edad, gustos e influencias, nos une una afinidad que es la de contar historias. También he de decir que bañarse en una cala o en la piscina, tomarte algo en una terraza o asistir a las verbenas de pueblo también ayuda a relajarse y conocerse mejor.

En una semana donde la propia palabra ya lo dice, formación, hay tiempo para hablar, escuchar y observar. Ya no importa esa primera impresión, ni te preocupas por si será la correcta. El entorno en La Gomera es idílico, ideal para escribir y que las ideas fluyan, y si además añades a esa ecuación a los tutores y a las personas encargadas de realizar los talleres, es imposible que de ahí no salga nada bueno.

Desconozco si BEAT (Pulso), mi proyecto de serie, gustará más o menos, pero de lo que no tengo duda es de que la organización de IsLABentura ha puesto todo para que de esta segunda oportunidad surja algo bonito, que emocione, te haga reír, llorar (de felicidad, se entiende) y que trascienda más allá de unas palabras escritas en un guion.

Y como en mi casa me enseñaron que ser agradecidos es de bien nacidos, solo puedo decir GRACIAS. Y sí, en mayúsculas, GRACIAS a IsLABentura, a los tutores y a mis compañeros/as de aventura. Feliz escritura, nos vemos en octubre, donde ahí seguro que compartiremos más emociones, risas y lloros (de felicidad, se entiende).